Césped artificial oscuro o claro, ¿cuál elegir?

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Si estás pensando en poner césped artificial en tu jardín seguro que has visto que hay una gran variedad de modelos en los cuales existen variantes como el largo de las briznas de hierba o el material en el que están fabricadas. Pero también existen variaciones en el color, lo cual hay que tener en cuenta a la hora de elegir un modelo y otro.

Pero, ¿es mejor un césped que otro en función de su tono oscuro o claro? ¿Nos dará un resultado diferente al instalarlo? ¿Es cierto que unos se calientan más que otros? Vamos a dar respuesta a todas estas dudas en este post.

Las diferencias entre los diferentes tonos de césped

Lo cierto es que el color del césped no tiene absolutamente nada que ver con la calidad del mismo. Es una mera cuestión de gustos. En la hierba natural también existen variaciones de color. De hecho, cuando vemos algunos campos vemos que hay franjas de diferentes tonalidades de campo. Esto es porque se usan semillas de distintos tipos.

Pues del mismo modo que hay semillas de césped que son diferentes también hay variaciones en los céspedes artificiales. Elegir un color u otro irá en función de nuestros gustos y también del resto de los elementos ornamentales del jardín.

Si te gustan los jardines monocromáticos y tienes plantados cierres vegetales, árboles o plantas en un tono concreto de verde, deberás de elegir un tono de césped parecido al de esa vegetación natural. Pero si por el contrario apuestas por los contrastes, puedes escoger un césped más claro para darle a tu jardín más luminosidad y hacer que parezca más grande.

También puedes jugar con los diferentes tonos de césped para crear áreas diferenciadas, por ejemplo, un césped más oscuro para las islas que crees con árboles o combinando con plantas y flores y uno más claro para lo que es el espacio general. Las islas, en medio del espacio general, quedarán mucho más diferenciadas gracias al tono oscuro de la hierba.

Combinar diferentes colores de césped a franjas, como en un estadio, puede dar una apariencia de campo recién cortado, pero también dará más trabajo en la colocación. Puede ser una opción a valorar si se tiene un campo de gran tamaño, ya que quedará mucho más atractivo y con más vida.

El césped y el sol

Al césped artificial se le achaca el problema del calentamiento por el sol, dado que está elaborado con fibras plásticas. No obstante, los céspedes modernos están tratados para que no absorban el calor del sol o lo hagan lo menos posible.

Todos sabemos que los colores oscuros absorben más el calor mientras que los claros lo repelen, pero en el caso del césped la diferencia entre una hierba clara y una oscura no va a determinar prácticamente diferencia alguna en la temperatura que pueda alcanzar. Es mucho más importante apostar por un césped de calidad, que esté realizado por los mejores materiales y que evite así alcanzar altas temperaturas.

En los días de calor del verano se recomienda regar el césped antes de disfrutar del mismo para que así baje la temperatura y se pueda pasear por él con mayor tranquilidad, especialmente si hay niños que se van a sentar en la hierba o van a caminar descalzos por la misma.

Otro mito referente al césped y al sol es el pensar que el sol va a acabar deteriorando el color de la hierba. Quizás pudiera pasar en los primeros modelos, algunos de muy mala calidad, pero no pasa en los céspedes modernos, ni siquiera en los de calidad media baja.

El césped con varios tonos

Aunque el césped tiene siempre un tono principal y la gran mayoría son monocromáticos, existen céspedes artificiales que combinan diferentes tonos en un solo modelo. Esto hace que parezca que incluso hay algunas briznas más amarillas, tal como sucedería en un campo natural.

Estos céspedes que combinan hasta tres tonos de verde diferentes son los que logran una apariencia más natural, ya que raramente un campo tiene un color uniforme, a no ser que esté excepcionalmente cuidado. Siempre hay hierbas en diferentes etapas de crecimiento o que han sufrido más los efectos del sol.

Este tipo de céspedes suelen estar muy solicitados por aquellos que no quieren un campo perfecto, sino un jardín natural, que parezca totalmente auténtico y en el que suelen combinarse hierba sintética y plantas naturales para conseguir, todavía más, ese toque de realidad tan codiciado por los más perfeccionistas.

Son céspedes que suelen resultar un poco más caros que los monocromáticos, pero que dada su gran calidad y los resultados que ofrecen, muchas personas consideran que vale la pena pagar la diferencia de precio, sobre todo porque va a ser algo que se disfrute durante mucho tiempo ya que un campo de calidad puede durar entre diez y quince años sin tener que hacer nada más que el mantenimiento básico y reparar algún pequeño roto que pueda causarse en algún momento.

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