Cómo cepillar el césped artificial

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El césped artificial puede durar muchos años en buen estado pero hay que cuidarlo de la manera adecuada. El cepillado es fundamental ya que mediante el mismo se eliminan todos los residuos que pueda haber en el campo, como por ejemplo hojas secas o papeles y también se enderezan las briznas que se haya podido aplastar con el uso por eso hoy te contamos cómo cepillar el césped artificial.

El cepillado hay que realizarlo con una frecuencia que tiene que ver con el uso que se le da al césped. Si se utiliza con mucha frecuencia hay que cepillarlo más para evitar que la hierba quede demasiado aplastada y también para que no se acumule demasiada basura en el mismo.

Tan solo con cepillo y agua puedes lograr que tu césped artificial dure aproximadamente quince años en las mejores condiciones, pudiendo incluso superar este tiempo.

Limpiar el césped con un rastrillo

Hay rastrillos especialmente pensados para limpiar y cepillar la hierba artificial. Estos cepillos o rastrillos no son tan fuertes como los de la hierba natural. De este modo, no arrancan la hierba ni rompen las mallas sobre la que está sujeta. Cuando se acude a comprar un rastrillo hay que especificar que es para el césped artificial, así no hay problemas.

La hierba se cepilla con cuidado, sin clavar el rastrillo en el fondo, arrastrando con él cualquier resto de porquería y levantando las briznas de hierba que hayan quedado aplastadas por el uso. Para conseguirlo, lo mejor es cepillar en varia direcciones, principalmente haciéndolo a contrapelo y logrando así que la hierba quede con un aspecto muy natural.

Si hay muchas hojas muertas se recomienda que primero que rastrillen la hojas para quitarlas y, una vez que el césped está limpio, se puede pasar un rastrillo o un cepillo para levantarla hierba y dejarla con su mejor aspecto.

Las hojas secas no hacen daño a la hierba artificial, por lo que no hay que preocuparse si no estamos en casa para limpiarlas, pero sí que ensucian pudiendo crear un barrillo al deshacerse con el agua. En este caso, habrá que limpiar usando agua para que el resultado sea el mejor.

Utilizar una barredora

Hay diferentes aparatos en el mercado que están pensados para cepillar y limpiar el césped artificial. Cuando se trata de un  jardín de pequeño tamaño, se puede usar una barredora pequeña que hará el trabajo mucho mejor que un rastrillo y sin tanto esfuerzo.

Estas barredoras son muy sencillas. Se trata básicamente de un cepillo en forma de tubo con cedras en diferentes direcciones. Al encender la barredora, el cepillo comienza a girar y va arrastrando toda la porquería que pueda haber depositada en el césped a la vez que mueve cada brizna para darle forma y airearla.

Cuando se tenga una cantidad de basura acumulada se debe de usar un cepillo de mano y un recogedor para barrer todo lo que ya está junto. En extensiones pequeñas, se puede pasar la barredora a todo el jardín antes de tener que recoger nada. Si el jardín es un poco más grande, se recomienda hacer alguna parada y recoger los desperdicios para que no se acumulen excesivamente.

La barredora tiene un mango ergonómico de gran longitud que hace posible limpiar el jardín sin tener que agacharse. El trabajo es mucho más cómodo y rápido de realizar. Si el jardín es grande, existen aparatos muy similares a las cortadoras de césped, pero que en lugar de cuchillas tienen cepillos. Se utilizan para cepillar y limpiar campos de gran tamaño y dan muy buenos resultados.

Tras el cepillado, refréscalo

Tras haber cepillado a fondo el césped artificial y haber recogido del mismo todos los restos de basura o de hojas muertas que pudiera haber, es el momento de abrir la manguera y refrescar la hierba, eliminando de paso el polvo que pueda haber. No es necesario regar como si fuera hierba natural, pero el agua es importante para eliminar todo el polvo y también para refrescar la hierba cuando está muy caliente.

Si hay alguna mancha en la hierba que no se haya ido con el proceso de cepillado ni tampoco con el regado se puede eliminar fácilmente gracias a un paño y un poco de jabón neutro. Incluso se puede pasar una fregona si la mancha es grande o si no se quiere estar agachado. Normalmente, con esto es más que suficiente para que el campo quede perfecto.

Un problema habitual cuando hay niños son los chicles, que se pegan en la hierba y se niegan a despegarse. El truco está en usar hielo, congelando el chicle que pierde así sus propiedades adherentes, siendo mucho más fácil de despegar. En cualquier caso es importante explicarles que no deben de tirar chicles ni caramelos en el campo para evitar este tipo de problemas.

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