Cuidados del césped artificial en otoño

Llega el otoño y si tienes césped artificial y lo has disfrutado durante todo el verano, ahora podrás seguir haciéndolo. Pero seguro que te asaltan las dudas sobre si los cuidados del césped artificial en otoño serán diferentes que en cualquier otra estación.

El principal problema del otoño viene dado por las hojas de los árboles. Sobre todo si vives en una zona en la que pueda haber muchos árboles de hoja caduca. No importa si no los tienes tú en tu finca, si los hay cerca el viento se encargará de traer las hojas y depositarlas en tu terreno.

Si no recoges las hojas secas, estas se mojarán y se pudrirán, lo que creará una capa de suciedad sobre la hierba que no solo es desagradable a la vista, es también muy resbaladiza y puede favorecer la aparición de bichos. Al final, el jardín tendrá el aspecto de un lodazal, algo que a nadie le apetecerá tener en su casa.

Recoger las hojas secas puede ser lo más importante en Otoño

Recoger las hojas secas es sencillo y no lleva mucho tiempo. Solo necesitas un rastrillo para poder barrer todo el terreno. Estos rastrillos puedes encontrarlos en cualquier tienda de jardinería y los hay específicos para el césped artificial, lo cual garantiza que no lo van a dañar. Los rastrillos para césped artificial suelen estar fabricados con plásticos o siliconas al contrario de los cepillos normales que son metálicos.

Otra solución, si tienes árboles en tu finca y te resulta un poco incómodo barrer con un rastrillo, es utilizar un soplador de hojas. Con este aparato podrás llevar todas las hojas a una misma zona y, una vez allí, recogerlas sin problema. Es más rápido que barrer, pero tiene el inconveniente de que las hojas y el polvo se levantan y pueden ir a parar a sitios inesperados. Si usas un soplador de hojas no olvides protegerte los ojos ya que podrían entrar pedacitos pequeños de hoja o de polvo y causar un problema ocular.

Algunos sopladores pueden convertirse también en aspiradores, por lo que en lugar de llevarse las hojas a un rincón las recogen a una bolsa depósito. Estos depósitos suelen ser pequeños, por lo que habrá que vaciarlos con bastante frecuencia. Si tu jardín es grande tal vez prefieras una aspiradora para césped artificial de más tamaño.

Como se puede ver, las alternativas son muchas, desde las más manuales y baratas hasta las más caras y sofisticadas. Cada uno puede elegir la que prefiera para tener su jardín en buen estado.

Las primeras heladas, cómo afectan al césped artificial

Uno de los miedos de muchos propietarios de césped artificial está relacionado con la aparición de las heladas. Tienen miedo a que el césped se queme, cambie de color o se estropee totalmente con el hielo. Seguramente, este temor tenga su origen en la hierba natural, que sí se quema y se estropea con las heladas.

Sin embargo, el césped artificial no tiene problema alguno con el hielo. Simplemente, hay que dejar que se deshaga de forma natural y se drene. En ningún caso se verá mermada la calidad del césped artificial debido a este problema.

El césped artificial puede soportar también la nieve, no tiene problemas con ningún tipo de clima y siempre se mantiene bonito. Sin embargo, hay que tener una precaución durante el otoño, aunque no es la época más propensa a las malas hierbas, pueden aparecer y por eso hay que vigilar el césped igual que en primavera y en verano, aunque ahora que no estamos tumbados sobre él sea más fácil olvidarse de hacerlo. De esta manera, nos aseguraremos de que si aparecen malas hierbas, las podremos quitar antes de que se propaguen.

Las lluvias, ¿necesitan cuidados especiales?

Las lluvias son muy características del otoño. A veces, puede ser que tras un invierno muy seco el sistema de drenaje parezca que no funciona correctamente. Esto es porque con la lluvia pueden venir partículas de polvo y otros residuos. Si ves que se forma charcos lo mejor es cepillar para que todo se mueva y comience a penetrar el agua. Normalmente, esto es suficiente para que todo vuelva a funcionar correctamente.

Aunque el sistema de drenaje sea muy bueno y la gravilla empleada de la mejor, siempre pueden hacerse charcos, lo importante es que no duren mucho tiempo, tal como sucede en un jardín natural con una tierra de calidad. Si los charcos no desaparecen en un tiempo prudencial, tal vez esté mal colocado el césped o no tenga una tierra de drenaje correcta.

Hay que tener en cuenta que cuando llueve el césped artificial puede volverse un poco resbaladizo, por eso es recomendable no salir a jugar o a correr por el campo hasta que no haya secado. Esto es así no por el efecto único del agua, sino por todo lo que trae consigo la lluvia, que puede crear como una fina capa resbaladiza sobre la hierba.

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